Una comerciante bahiense denunció 59 transacciones que asegura no haber autorizado en Mercado Pago. El perjuicio cercano a los $10 millones incluye saldo disponible, tarjetas de crédito y Mercado Crédito. El caso vuelve a poner el foco en la seguridad de las cuentas digitales.
Una comerciante de Bahía Blanca, dedicada a la venta de fundas y accesorios para celulares, denunció haber sufrido un perjuicio económico cercano a los 10 millones de pesos luego de descubrir decenas de operaciones que asegura no haber realizado desde su cuenta de Mercado Pago.
El caso, difundido por medios locales durante los primeros días de octubre de 2026, involucra dinero disponible en la billetera virtual, consumos con tarjetas de crédito vinculadas y operaciones realizadas mediante Mercado Crédito. La damnificada inició reclamos ante las entidades involucradas y presentó denuncias para intentar esclarecer lo sucedido.
La comerciante aseguró que tenía activadas las medidas de seguridad de su cuenta y que no recibió alertas sobre accesos desconocidos. Hasta el momento no se ha establecido públicamente cómo se concretaron las operaciones denunciadas.
De 32 compras iniciales a 59 transacciones desconocidas
Según explicó la damnificada al servicio informativo de LU2, la situación comenzó cuando descubrieron que faltaba dinero en su cuenta. Al comunicarse con Mercado Pago, inicialmente recibieron información sobre 32 compras que desconocían.
Sin embargo, al revisar otros apartados del historial de la aplicación encontraron un total de 59 transacciones que aseguran no haber autorizado. Algunas operaciones correspondían a compras en una marca deportiva y otras estaban relacionadas con plataformas de juegos y tecnología.
El problema no se limitó al dinero disponible. La comerciante también denunció la utilización de tarjetas de crédito vinculadas y del financiamiento ofrecido mediante Mercado Crédito, lo que amplió considerablemente el perjuicio económico.
Una cuenta protegida, pero sin respuestas claras
Uno de los aspectos más preocupantes del relato es que la titular asegura haber mantenido activadas las herramientas de seguridad disponibles y no haber recibido notificaciones sobre inicios de sesión desconocidos.
De acuerdo con lo informado por BHInfo, Mercado Pago habría respondido a uno de los reclamos señalando que las operaciones fueron realizadas desde el dispositivo habitual de la cuenta. Esa afirmación fue difundida como parte del conflicto entre la usuaria y la plataforma, pero no constituye por sí sola una explicación técnica suficiente sobre quién efectuó los movimientos.
Es importante diferenciar una denuncia por operaciones no autorizadas de una vulneración comprobada de los sistemas de Mercado Pago. La información disponible no permite determinar si existió robo de credenciales, uso indebido de una sesión, compromiso de un dispositivo u otro mecanismo.
La denuncia llegó a la Justicia y a la OMIC
Ante la falta de una solución satisfactoria, la comerciante inició gestiones para desconocer los consumos ante Mercado Pago y las entidades emisoras de las tarjetas. También presentó una denuncia ante la fiscalía bahiense y recurrió a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC).
Según la información publicada por BHInfo, se encontraba programada una audiencia de conciliación para el 26 de octubre de 2026. La damnificada continúa reclamando explicaciones sobre las operaciones y el perjuicio económico denunciado.
El riesgo de concentrar las finanzas de un comercio en una sola cuenta
Las billeteras virtuales se han transformado en herramientas fundamentales para comercios, profesionales y trabajadores independientes. Ya no se utilizan únicamente para recibir transferencias o pagar compras: también permiten administrar fondos, operar con tarjetas, realizar pagos a proveedores y acceder a financiación.
Esta integración ofrece comodidad y rapidez, pero también puede aumentar el impacto económico de un incidente de seguridad. Cuando varias herramientas financieras dependen de una misma cuenta, una operación no autorizada puede comprometer simultáneamente el saldo disponible, las tarjetas asociadas y la capacidad de financiación del negocio.
La seguridad informática, por lo tanto, no se limita a proteger contraseñas. También implica administrar accesos, revisar dispositivos, controlar movimientos y disponer de procedimientos de respuesta ante situaciones sospechosas.
¿Cómo reducir los riesgos al utilizar billeteras virtuales?
Aunque ninguna herramienta ofrece protección absoluta, existen medidas preventivas que pueden ayudar a reducir la exposición y detectar problemas antes de que sus consecuencias sean mayores.
- Activar las verificaciones de seguridad: utilizar los mecanismos de autenticación adicionales y las alertas que ofrece la plataforma.
- Revisar las sesiones activas: controlar periódicamente los dispositivos vinculados y cerrar aquellos que no se reconozcan.
- Controlar las tarjetas asociadas: mantener vinculados únicamente los medios de pago necesarios y revisar sus movimientos.
- Proteger el correo electrónico: utilizar una contraseña única y autenticación adicional, ya que puede intervenir en la recuperación de cuentas.
- Mantener actualizado el dispositivo: instalar actualizaciones de seguridad y aplicaciones únicamente desde fuentes oficiales.
- Supervisar los movimientos: revisar periódicamente el historial de operaciones sin depender exclusivamente de las notificaciones automáticas.
- Evitar compartir códigos: no proporcionar contraseñas, claves de verificación ni códigos recibidos por mensaje o correo.
- Evaluar la separación de fondos: evitar, cuando resulte posible, que todo el capital operativo de un comercio dependa de una única cuenta.
¿Qué hacer si encontramos operaciones desconocidas?
Ante una transacción que no reconocemos, lo recomendable es actuar inmediatamente. Primero debemos ingresar directamente a la aplicación o al sitio oficial, evitando enlaces recibidos por mensajes, y utilizar los canales de asistencia para informar el incidente.
- Informar las operaciones: realizar el reclamo correspondiente ante la plataforma y solicitar medidas de protección.
- Contactar a los bancos y emisores: desconocer los consumos y evaluar el bloqueo preventivo de las tarjetas comprometidas.
- Proteger el acceso: revisar sesiones, modificar credenciales desde un dispositivo confiable y comprobar los mecanismos de recuperación.
- Conservar las pruebas: guardar capturas, comprobantes, importes, fechas y números de reclamo.
- Acudir a los organismos correspondientes: considerar una denuncia penal, defensa del consumidor y los mecanismos de reclamo ante el Banco Central cuando correspondan.
Si sospechás que tu teléfono o computadora puede estar comprometido, evitá utilizar ese mismo dispositivo para recuperar cuentas financieras hasta verificar su seguridad. Realizá las gestiones urgentes desde otro equipo confiable.
La seguridad digital también es continuidad comercial
El caso de esta comerciante bahiense demuestra la importancia que adquirieron las cuentas digitales en la administración cotidiana de los negocios. Un incidente de esta naturaleza puede afectar no solamente los fondos disponibles, sino también el funcionamiento de una actividad comercial y la posibilidad de cumplir obligaciones financieras.
También pone de manifiesto la necesidad de contar con mecanismos de atención y procedimientos de investigación que permitan esclarecer rápidamente las operaciones cuestionadas. La protección de los usuarios exige tanto prevención individual como controles adecuados por parte de las plataformas que administran el dinero.
La seguridad no comienza cuando perdemos el acceso a una cuenta. Comienza mucho antes, con el cuidado de nuestros dispositivos, la revisión de movimientos y la protección de nuestra identidad digital.
Desde CompuBahía promovemos la prevención y el uso responsable de las herramientas digitales. Proteger nuestros equipos también significa cuidar las cuentas, los datos personales y los recursos que administramos a través de ellos.
